La Policía de Bogotá y el equipo de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia (SDSCJ) lograron la incautación de licor adulterado y de botellas de contrabando técnico (es decir, traído de otras regiones del país que no contaban con la estampilla para venderse en la capital). A los locales que comercializaban estas bebidas se les suspendió la actividad comercial por varios días. Los hechos ocurrieron en el sector de San Bernardino Potreritos.
Cuando las autoridades llegaron al establecimiento comercial, el administrador salió del lugar aduciendo que iba a comprar algo, pero que ya regresaba. Frente a su actitud sospechosa, los uniformados no lo perdieran de vista y el hombre regresó al bar unos minutos después. Cuando el administrador ya estaba en el local, se procedió a la respectiva inspección de todas las bebidas embriagantes que estaban listas para ser comercializadas. Una a una, se inspeccionó cada una de las botellas que se encontraban en los refrigeradores y en las vitrinas del bar.
Esta inspección dejó en evidencia varias botellas de licor adulterado: de whisky, aguardiente, ron y vodka. También encontraron cervezas nacionales caducadas hace más de tres meses. Mientras tanto, otros uniformados de la Policía e integrantes del equipo de la Secretaría de Seguridad inspeccionaron otros dos bares que se encontraban abiertos al público.
Fue así como se logró la incautación, en estos dos bares, de un total de 36 botellas de licor adulterado y de contrabando técnico. A los dos locales se les suspendió la actividad comercial por varios días.
De esta misma forma, las autoridades sellaron otros dos bares de San Bernandino Potreritos en los que se encontraron armas blancas y varias dosis de estupefacientes.
En el amplio operativo que duró cerca de ocho horas, los uniformados y el personal de la Secretaría de Seguridad hicieron un registro a personas en diferentes corredores viales y parques del sector para prevenir hurtos, homicidios, riñas y demás.
