
La Fiscalía General de la Nación judicializó a tres hombres y una mujer, por su presunta participación en el secuestro y hurto a un comerciante en el barrio Laureles de Medellín (Antioquia).
Se trata de Juan Manuel Urrego Ramírez, Jairo Andrés Londoño Blanco y Nelson Yadid Velásquez Montoya; y Ana María Ospina Ramirez, madre de Urrego Ramírez. Un fiscal destacado ante el Gaula, los imputó de acuerdo con sus responsabilidades individuales, por los delitos de secuestro extorsivo agravado, hurto calificado y agravado; y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
Los hechos ocurrieron el 30 de marzo de 2024, cuando la víctima se contactó con Ospina Ramírez y le solicitó el pago de 700.000 pesos que le había prestado con los respectivos intereses. La mujer manifestó no tener el dinero, pero luego de una discusión le pidió que recogiera la plata en su vivienda ubicada en el barrio Laureles.
Cuando ingresa al inmueble es atendido por la mujer, y posteriormente fue abordado por varios hombres que lo habrían intimidado y golpeado en múltiples partes del cuerpo con arma de fuego y un arma blanca. Además, le exigieron la suma de 40 millones a cambio de su libertad. Al parecer, durante su retención de dos horas, la víctima fue obligada a transferir dinero de su cuenta y despojada de su celular.
Estas personas fueron capturadas en una diligencia de registro y allanamiento por servidores del Gaula de la Policía Nacional y en la vivienda de Juan Manuel Urrego Ramírez fue incautada un arma de fuego y 54 cartuchos.
Para el momento de la captura, Velásquez Montoya se encontraba en detención domiciliaria por una investigación en su contra por otros hechos. En ese sentido, un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a tres de los procesados y a Ana María Ospina Ramírez, en lugar de residencia.